miércoles, 2 de septiembre de 2015
XS.
Me va a tocar desahogarme por aquí por lo que se ve. Cuando crees que algo no puede ir a peor ocurre de todo, lo que mas me dolió fueron los recuerdos que después de años volvieron a atormentarme, le sigue mi odio infinito hacia mí mismo, el ''amor'', y la soledad por la que me toca pasar ahora. La gente hace y dice creyendo no dañarte, error bastante grande. Salen cosas a la luz que tu no has sacado y te cae toda la mierda. Te mienten a la propia cara. ''Me das una cara por alante y luego tienes otra por detrás'' me dijeron. Como si no hubiera hecho lo mismo o como si yo fuera el único. Me arrepiento de no parame los pies cuando debía, pero los humanos solemos comenter errores, todos, nadie es perfecto en este mundo. Lo que pasa es que si la cagas tu olvídate, pero si son otros hay que perdonar. Ahí ves claramente que no le importas ni a la más mínima persona. También gente desagradecida. No quiero dar pena, porque sinceramente, después de lo que me ha pasado en estos 3 meses no voy a dejar que un grupo de personas me lo hagan pasar peor de lo que estoy. No necesito gente así en mi vida, no necesito gente que te hecha la mierda a ti cuando ellos tienen la misma carga encima, pero se salvan porque no hay pruebas, en las buenas sí, pero en las malas no ves que te arrimen el hombro o te pregunten que te pasa cuando lo pasas de puta pena. No veo a nadie que después de lo ocurrido haya tenido los cojones de ver como estaba siendo uno de los más afectados. ''Ya se hablará'', lo único que me respondéis a mí. El que sacó las cosas a la luz por lo visto no le salpica ni la mínima mierda. Porque van a por mí, porque ya no soy importante. No quiero gente para esto, sinceramente.
sábado, 25 de julio de 2015
Tu nueva arma.
Nota: Más de un año desde que no escribo nada... Éste blog comenzó con la idea de desahogarme, era mi terapia, mi pasión convertida en terapia. Después de tanto tiempo, 1 año y 5 meses sin escribir, vuelvo. David está aquí. P.D: Ando flojo en la escritura, disculpen.
Usaste tu nueva arma, la palabra, para mí es el arma más letal del mundo, la que te puede destruir por dentro con solo una simple palabra, nadie es consciente de la potencia de usarla. Pero a mí me destrozastes, queriéndolo o no, hiciste que me rompiera como un cristal, me hiciste frágil. Luego llegó el silencio, tan largo y eterno que parecía que el tiempo se detuvo. Ahí comprendí que debería de haberme protegido, no te tendría que haber dejado hablar, hice mal, muy mal. Mis lágrimas llegaron al mirarte, verte me hacía sentir alguien idiota, era idiota. No supe como parar, me giré y di media vuelta, huyendo de aquella escena enfrente tuya, grité un 'lo siento' al cielo. No tenía porqué, no hice nada malo ni mal. Llegué a mi casa, apagué el móvil, no quería saber nada de ningún mortal. Los mortales suelen dañar con sus palabras. Me encerré en mi mente. Me convencí de que nada era mi culpa, me desahogué llorando, pero sirvió para calmar mi mente, me relajé y juré no volver a mirarte más.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)